1: Profesional Decidido:

La versatilidad de una página web administrada apropiadamente contribuye al fundamentalismo cibernético que hoy día rige la interconexión programada de mayor amplitud en el planeta, donde su calidad de extensión y su funcionalidad es directamente proporcional a sus aportes específicos, su diseño, búsqueda de recursos y la construcción de una interfaz segura para cualquier usuario, tomando en cuenta como variable sustancial el tiempo que esté dispuesto el individuo o compañía en aportar a esta inventiva a la que millones de personas van recurriendo con mayor frecuencia, con la intención de expandir tangibles (negocios, tiendas, pequeños comercios) en una especie de ‘terreno programado’, inmensurable recurso tecnológico que se ha vuelto casi una característica objetiva. Bien, para mantener el alegórico terreno programado, se necesitan las herramientas necesarias para realizar la agrimensura. He aquí algunas herramientas fundamentales:

  1. Dominio web: Consiste en la denotación de un sitio web, representada por un grupo de términos simples y de fácil memorización. Este grupo de términos se encargan de traducir las conocidas ‘direcciones IP’ – números que identifican de manera jerárquica a una interfaz en red que corresponda al nivel de red del modelo TCP/IP. Puede considerarse, en esencia, de cualidades abstractas, pues una de sus funciones principales consiste en la facilidad de mover el servicio de red de un sitio geográfico a otro en la Internet, incluso cuando recurrir a esta alternativa requiera de una dirección IP diferente.
  2. Web hosting: Puede conceptualizarse como una sucursal redirigida hacia los usuarios de una interfaz en específico, o bien de sus recursos, que sirve como sistema de almacenamiento para cualquier tipo de información en manera de datos, sean imágenes, vídeos, en general cualquier especie de contenido con sencilla accesibilidad en la red. Este recurso, puede decirse indispensable, puede ser proporcionado por las compañías a sus servidores, y si bien no es exactamente un servicio, pues ha pasado a reevaluarse como un negocio en rápida expansión para todo tipo de emprendimiento digital, tornándose la relación de compañía-servidor con respecto al nivel de confianza atribuido a esta especie de almacenamiento. Con respecto a grandes empresas, existen diversos tipos de hosting como el alojamiento revendedor, basado en el aporte que ofrecen grandes usuarios para la reventa de servicios de hospedaje a otros usuarios, y servidores virtuales enfocados en el control de dominios múltiples.
  3. Dedicados: Suelen asemejarse con el servicio de alojamiento web. La única diferencia reside en el hecho de que sistemas de alojamiento dedicados suelen atribuirse a usuarios individuales, lo cual constituye un precio más alto al del alojamiento compartido.